Liberando palabras

Al escribir no sólo se exorciza el alma, también se barren los miedos, se matan los fantasmas, salen a volar los pétalos secos y brotan libremente los sentimientos que se creían extraviados.

Para escribir hay que ser valientes y estar desprovistos de todo tipo de armas, olvidarse de los prejuicios y simplemente permitir que salgan poco a poco o de manera acelerada todas aquellas letras prisioneras. No se necesita ser un experto o tener un título en literatura. Al fin y al cabo cuando se escribe, en principio, se hace para uno mismo. En ocasiones escribir es una acción egoísta que no busca enaltecimiento, sólo purificar el espíritu o liberar la mente de aquellos momentos que merecen estar en el olvido para dar paso a memorias frescas y renovadas.

Writing

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