Me sigo cuestionando sobre la manera en la que decidimos medir el tiempo.
¿Es acaso un reloj o un calendario la mejor herramienta para cuantificar los instantes de un periodo de la vida?
He notado que hay mayos que parecen un milenio y diciembres que se sienten como un suspiro. ¿No sería entonces más útil medir el tiempo de acuerdo al nivel de intensidad de cada momento? No limitarlo a las manecillas del reloj o las hojas del calendario…