Breve relato de un viernes 13

12248160_10153199306841451_7257425261332489079_oLa vida se mide en los metros recorridos con prisa para comprar los encargos de última hora minutos antes de que cierren el supermercado, en los 130 metros de altura de Montmartre y en los instantes que con calma contemplaste la ciudad, que aquella noche parecía más apacible que de costumbre. Se mide en más del centenar de pasos dados para llegar desde el Sacré Cœur hasta Saint-Germain, en la llamada hecha 10 minutos antes de que ellos prendieran el televisor, en las canciones que sonaron mientras el reloj no cesó de andar y afuera todo parecía empeorar.

La vida se mide esos 3 minutos que tienes para llegar a la estación y en los 15 segundos gracias a los que no pierdes el último tren, se miden en los latidos acelerados del corazón al subir al metro y darte cuenta que estas muy cerca del peligro, enterarte de que en la próxima estación el metro no se detendrá y en la siguiente tampoco…La vida se mide en esos últimos 700 metros entre la estación y el hostel, 700 metros que parecen kilómetros y unos 12 grados que parecen -5.

Algunos días la vida se mide en los pocos centímetros que te separan de la desgracia …Si sigues midiendo es porque tienes la suerte de decir: “ESTOY VIVO!”

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